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Tenía que volver

Veinte años más tarde, vuelvo a esta plataforma. 

No me lo esperaba. Demasiadas opciones. Aquí estoy.

Estaba buscando una plataforma abierta para publicar mis antoñadas de una manera más o menos formal y organizada, con vistas a un registro que refleje la evolución de mi incipiente y modesto trabajo artístico con el garabato y los temas que me están surgiendo en torno a eso, lo que en inglés llaman scribble. El caso es que doy por abierto este archivo digital.

Digo que mi premisa es "arte igual a salud" pero hay que señalar que mi marco conceptual se está formando por otros derroteros que se alejan de la visión más habitual sobre la salud como algo que debemos reparar. Me refiero a que pienso mucho sobre el hecho de que todo el sistema actual está formado en torno, por y para la enfermedad. Y así me veo obligado a proponer otro marco más holístico, humanista y salutogénico desde mi mirada enfermera. Más adelante lo iré desarrollando.

Las perspectivas más habituales consideran el arte como algo que genera un beneficio físico y neurobiológico. Eso me parece muy bien. Luego está la visión del arte como refugio de salud mental o emocional, que también está bien, muy bien. Finalmente se acepta el beneficio para la salud social y comunitaria gracias a la concepción del arte como vículo que mejora las relaciones y combate la soledad. Véase que señalo cómo me genera rechazo el uso de una expresión bélica para hablar de estos temas.

Aunque se suele hablar del arte como medicina, debo decir que me parece una consideración muy limitada, ya que hoy en día hay otras ciencias de la salud que aportan conocimiento y beneficios para todos: Enfermería, Fisioterapia, Psicología, Farmacia, Odontología, Biomedicina, Biotecnología, Nutrición Humana y Dietética... En fin. 

Me parece apropiado añadir, aunque muchas veces se mezcla con las demás, que la última esfera de ese esquema biopsicosocial y espiritual que siempre he tenido como referente para mi actividad personal y profesional como enfermero también se está abordando con más o menos intereses económicos, lo cual no deja de ser interesante y muchas veces poderoso para cuidar de nuestras necesidades más trascendentales.

Vale. Hay conexión entre la expresión artística y el bienestar en general. Eso ya lo respalda la ciencia. Por eso debería buscar algún estudio, revisión o reflexión al respecto que lo pueda expresar bien a la hora de presentar mi trabajo. 

Es muy posible que hablen mucho de cortisol y estrés, de traumas y dolores, de bloqueos y de "soltar" o "fluir", meditar o aliviar ansiedad y depresión. Es lo que tiene la ciencia, que es muy poderosa para identificar cambios en el cuerpo, creación de nuevas conexiones neuronales, estimulación congnitiva, gestión del dolor y hasta de cómo se pueden transformar ciertos entornos comunitarios mejorando el bienestar percibido.

Aquí ahora. Por A. Reina, 2026.
Fotografía propia durante el trabajo en clase.
(Practicando para escribir y citar mejor los pies de foto)
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Y al hacer una búsqueda salvaje sobre el tema de arte y salud en el intenné, aparecen disciplinas específicas que me confirman que arte = salud no es una metáfora resultona para confluir mi lado enfermero con el lado artístico, sino que se trata de una realidad biológica y psicológica. Está claro que el arte se puede usar y se usa como herramienta preventiva y terapéutica para mejorar la vida.
Para terminar por hoy, que se me ha hecho tarde y mañana tengo clase de retrato donde llevo trabajo pendiente, estas disciplinas como Arteterapia, Musicoterapia, Danzaterapia o Biblioterapia actúan proyectando el mundo interno, mejorando el ánimo o estimulando a la persona, liberando tensiones, mejorando autoimagen, ordenando pensamiento o ayudando a procesar duelos, pero casi siempre con un guía o terapeuta que facilita esos beneficios de catarsis, conexión, regulación o autoconocimiento.
Debo ir ordenando todo mi proceso evolutivo, que viene desde el curso pasado o incluso antes. 
Mañana más. Gracias)))